El chef Jesús Mulero, con una amplia trayectoria nacional e internacional, ha abierto un nuevo restaurante en Torrox, apostando por un proyecto gastronómico y cultural abierto durante todo el año y con una fuerte vinculación con el territorio. Mulero, que descubrió desde muy pequeño su vocación por la cocina, ha desarrollado su carrera profesional en ciudades como Barcelona y en países como Brasil, Bélgica y Portugal, colaborando con diferentes restaurantes y medios de comunicación. Tras la pandemia, decidió emprender por su cuenta, poniendo en marcha proyectos propios que han tenido una excelente acogida, como el hotel boutique Fuenteplateada, en Segovia, y otro que abrirá sus puertas en junio en Tarragona. Ahora, el chef cumple una ilusión personal: regresar a Andalucía, tierra a la que le une un fuerte vínculo familiar, para desarrollar un proyecto propio en Torrox: La Pataleta.
El nuevo establecimiento ocupa un restaurante emblemático que celebra este año su 50 aniversario, y ha sido transformado en un gastrobar con cuatro espacios diferenciados: zona chill out, gastrobar, restaurante y un servicio de comida para llevar (take away). El local estará abierto los doce meses del año y cuenta con una inversión aproximada de 200.000 euros, generando empleo directo en el municipio. En temporada baja se prevé la contratación de entre 4 y 5 personas, mientras que en verano el equipo se ampliará hasta 10 o 12 trabajadores, todos ellos de la zona.
Además de la propuesta gastronómica, el espacio nace con una clara vocación social y cultural. El restaurante acogerá exposiciones, monólogos, conciertos y pequeños eventos privados, y podrá alquilarse para celebraciones como cumpleaños o reuniones, todo ello en un entorno privilegiado, situado a apenas 15 metros del mar.

En cuanto a la cocina, Mulero apuesta por una gastronomía informal pero cuidada, basada en la cocina tradicional enriquecida por sus viajes y experiencias. El chef propone una alternativa diferente a la oferta habitual de la zona, con especial protagonismo de los arroces y platos como magret de pato o carrillada con setas, sin competir con la cocina local más típica, sino complementándola.
El nuevo gastrobar será un espacio abierto a todo tipo de público y también pet friendly, pensado como un punto de encuentro para vecinos y visitantes, donde gastronomía, cultura y entorno se unan en un mismo proyecto.





