La Plaza de Toros de Málaga acogerá dos veladas inolvidables dentro del 101 Music Festival Costa del Sol, con dos artistas que, desde lenguajes musicales muy distintos, comparten una misma pasión por la autenticidad, la emoción y el arte sin etiquetas. El 18 de julio, el cantautor El Kanka vuelve a su tierra para presentar su disco más íntimo, «Las canciones». Y el 19 de julio, el virtuoso violinista Ara Malikian desplegará su nueva y poderosa propuesta escénica: «Intruso», un viaje personal y musical a través de la identidad y la libertad creativa.
EL KANKA – 18 DE JULIO
El Kanka regresa a Málaga en uno de los conciertos más esperados del verano, dentro del 101 Music Festival, para presentar «Las canciones», un disco minimalista y honesto donde voz y guitarra son protagonistas absolutos. Con su estilo inconfundible —una mezcla de humor, ternura, crítica social y ritmos mestizos— el malagueño repasa su trayectoria y reivindica la esencia de la canción: desnuda, sincera y sin artificios.
«Este disco es una reivindicación de las canciones en su mínima y máxima expresión», explica El Kanka. «Sin maquillaje, sin trucos. Solo las canciones tal cual nacen».
Acompañado de su banda y con esa complicidad con el público que lo ha convertido en uno de los artistas más queridos tanto en España como en Latinoamérica, el cantautor ofrecerá una noche llena de alegría, nostalgia y más de una sorpresa. Un reencuentro con su ciudad que promete ser íntimo, emotivo y profundamente especial.
ARA MALIKIAN – 19 JULIO
El 19 de julio, la plaza vibrará con la fuerza creativa y emocional de Ara Malikian, que llega a Málaga con su nueva gira: “Intruso”, una propuesta que combina música, relato autobiográfico y puesta en escena de alto impacto.
“En el Líbano no me consideraban libanés. En Armenia no me sentía armenio. En Europa era extranjero”, confiesa Malikian. “He aprendido a aceptar que soy el eterno intruso, y a celebrar esa condición”.
Ese viaje hacia la reconciliación con su identidad multicultural se traduce en un espectáculo único, donde el violín se convierte en voz universal. A través de piezas originales e interpretaciones que navegan desde Bach hasta el flamenco, pasando por el tango o el rock, Malikian rompe fronteras musicales y emocionales con una energía arrolladora.
“Gracias a mi condición de intruso”, añade, “he descubierto que el mundo entero es mi hogar. El arte, la música y la cultura no entienden de pasaportes”.





