Los enfermeros de la Unidad de Gestión Clínica de Salud de Mental del Hospital de la Axarquía han desarrollado un procedimiento que permite llevar al día el seguimiento de los análisis que han de hacerse estos pacientes, así como de avisarles si necesitan realizárselo, dado que suelen tomar medicaciones que pueden provocar importantes efectos secundarios como problemas renales, hepáticos o infecciosos, según publica José Antonio Sau en Diario Sur.
La Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía ha calificado este pionero procedimiento como «buena práctica». Y es que permite realizar un seguimiento exhaustivo al paciente, ya que envían a su casa una carta con la petición de analítica de sangre cuando le toca con el fin de controlar esos efectos secundarios, para que los afectados sólo tengan que llamar al centro y someterse a la prueba, y así controlar cómo inciden los medicamentos en su salud.
El coordinador del estudio es el supervisor de enfermería de la Unidad de Gestión Clínica de Salud de Mental del Hospital de la Axarquía, Francisco Javier González, quien explica en Diario Sur que es un programa que «diseñamos para facilitar que las personas que necesitan fármacos, que precisan un especial seguimiento, puedan hacerlo en condiciones de máxima seguridad».
«Si ya cualquier medicación tiene efectos secundarios, en este tipo de medicación los efectos secundarios pueden ser potencialmente graves: lo que hemos hecho es desplazar la responsabilidad de gestionar esos controles analíticos desde la persona que sufre la enfermedad hasta nosotros», añade González.
El Hospital de la Axarquía trabaja con alrededor de 200 pacientes con enfermedades mentales. Algunos toman fármacos como clozapina, carbonato de litio o ácido valproico. Con esta práctica pionera se busca, en definitiva, cazar los efectos secundarios de estos medicamentos antes que nadie y poner «las medidas correctivas».
Para detectar estas alteraciones, se aconsejan análisis de sangre con diferente periodicidad según el medicamento y la enfermedad. Así, uno de los grandes aciertos de este estudio ha sido establecer la periodicidad de esos controles, clarificarlos y ponerlos al servicio de sus pacientes. Además, el sistema permite la monitorización a distancia, ya que el sistema informático del SAS facilita ver cualquier analítica que un usuario se realice, según explica Sur.
Este procedimiento ha permitido que la tasa de abandono de estos controles entre los pacientes, clave para asegurar su bienestar, disminuya. De hecho, se ha pasado de un 30-40% a un 70% de adherencia a la realización de los controles en el caso de la clozapina. Ahora los enfermeros del Hospital de la Axarquía han puesto esta práctica a disposición de la comunidad científica, además de ofrecer su asesoramiento a otros hospitales.





