El Ejército de Estados Unidos ha llevado a cabo una nueva oleada de ataques contra Irán durante la madrugada de este jueves, con bombardeos sobre varios puntos del sur del país que, según las autoridades iraníes, han dejado al menos 14 fallecidos. La ofensiva llega pocas horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, asegurara que el acuerdo provisional para poner fin al conflicto había quedado roto. Según publica RTVE.
Se trata de la segunda noche consecutiva de bombardeos estadounidenses tras el colapso de la tregua y en un contexto de creciente tensión en el golfo Pérsico, donde Irán ha respondido atacando por primera vez desde el fin del alto el fuego varias bases militares de Estados Unidos situadas en Kuwait y Baréin.
A través de su red social Truth Social, Trump justificó la ofensiva como respuesta a los ataques iraníes contra embarcaciones registrados el día anterior y advirtió de que cualquier nueva acción tendrá una respuesta todavía mayor. «Si vuelve a ocurrir, será mucho peor», afirmó el mandatario.
La escalada comenzó apenas un día antes, cuando Arabia Saudí, Catar y la agencia británica UKMTO alertaron de incidentes contra buques que navegaban por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.
Irán responde con ataques a bases estadounidenses
La tensión se ha extendido a varios países del golfo después de que Kuwait, Baréin y Catar activaran sus sistemas de defensa aérea ante el lanzamiento de misiles iraníes.
La Guardia Revolucionaria iraní aseguró haber atacado instalaciones militares estadounidenses, entre ellas las bases de Arifjan, Ali al-Salem, Juffair y Sheikh Isa, en represalia por los bombardeos de Washington. Por su parte, el Ejército kuwaití confirmó haber interceptado varios proyectiles.
Mientras tanto, la televisión estatal iraní informó de explosiones en las ciudades costeras de Bandar Abbás, Sirik, Jask, Chabahar e Iranshahr, donde, según la agencia oficial IRNA, falleció un bombero tras un ataque contra una base aérea.
Además, la radiotelevisión pública IRIB indicó que fragmentos de los proyectiles alcanzaron el Hospital Imam Ali de Chabahar, mientras que distintos puntos del sur del país registraron cortes eléctricos.
Trump endurece el tono
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que su país responderá a cada ataque recibido y aseguró que el tránsito por el estrecho de Ormuz dependerá de futuros acuerdos con Teherán.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó de que sus fuerzas han atacado ya 90 objetivos militares iraníes, entre ellos sistemas de defensa aérea, depósitos de misiles y drones, infraestructuras navales y centros logísticos con el objetivo de reducir la capacidad militar iraní en la zona.
Desde Irán también se anunció la preparación de nuevas represalias contra instalaciones estadounidenses, mientras las autoridades de Baréin y Kuwait mantenían activadas las sirenas de alerta tras interceptar drones y misiles.
Aumenta la preocupación internacional
Trump ya había adelantado durante la cumbre de la OTAN que Estados Unidos volvería a golpear «con fuerza» a Irán y aseguró posteriormente que responderá a cualquier nuevo ataque iraní con una ofensiva «veinte veces mayor».
El mandatario también afirmó que Irán ha intentado recientemente retomar contactos con Washington para buscar un acuerdo, aunque insistió en que considera finalizada la tregua.
La nueva escalada militar ha provocado un fuerte impacto en los mercados internacionales, con una subida cercana al 7 % del precio del petróleo, mientras disminuyen las opciones de recuperar el proceso de paz iniciado con el memorando firmado el pasado 17 de junio.
En paralelo, Irán ha presentado una protesta formal ante el Consejo de Seguridad de la ONU y el secretario general de Naciones Unidas, denunciando que los ataques estadounidenses vulneran la Carta de las Naciones Unidas y distintos compromisos internacionales.
El conflicto coincide además con el sexto y último día del funeral de Estado del ayatolá Alí Jameneí, fallecido durante los primeros compases de la guerra, una circunstancia que, según la Guardia Revolucionaria, agrava aún más la tensión entre ambos países.





