La concejala de Educación del Ayuntamiento de Vélez-Málaga, Lourdes Piña, ha visitado el edificio que acogerá la futura Escuela de Música y Danza ‘Las Golondrinas’ del municipio junto a docentes y colectivos pertenecientes al entorno musical veleño, que han conocido de primera mano la distribución del inmueble y la organización de los espacios, a la espera del acondicionamiento de mobiliario y demás elementos de contenido para poder hacer efectivo el desarrollo curricular.
Los componentes de la comitiva, según el propio consistorio, han ensalzado las calidades del nuevo edificio, que representa “la culminación de un proyecto que será de vital significado en la gestión y desarrollo de un programa musical a la altura de lo que vecinos y visitantes merecen”, ha subrayado Piña, agregando que se convertirá en “un eficiente escaparate turístico para poner en valor nuestro municipio de cara a todos los foros culturales que puedan acontecer en la provincia”.
“Abrir las puertas a aquellos que van a ocupar un lugar determinante en el futuro desarrollo de la Escuela Municipal de Música supone una obligación, así como un modo de conocer en primer término sus perspectivas acerca de la mejor implementación de los equipamientos y la adecuación de los espacios”, declaraba la edil de Educación, añadiendo que su objetivo es “que formen parte activa en el acondicionamiento del inmueble y las diferentes zonas de uso que se habilitarán para la impartición de la labor docente y la organización de futuros eventos y actividades abiertas al público”.
Una superficie multifuncional
La finalización de estos trabajos, correspondientes al ya conocido como Edificio de la Música de Vélez-Málaga, constituye un factor esencial para la potenciación del centro histórico, puesto que la Escuela de la Música y Danza se albergará en un enclave de gran valor estratégico, el barrio de El Pilar, en pleno corazón del casco histórico. “Se trata de una apuesta firme de este equipo de Gobierno para que los profesionales y los futuros alumnos puedan completar sus rutinas en unas infraestructuras acordes a lo requerido”.
El proyecto en sí, de carácter multifuncional, integra la creación de diez aulas de lenguaje musical, ocho de enseñanza instrumental, dos clases de danza y dos cabinas insonorizadas, además de aseos y vestuarios. Además, se contará con área administrativa con recepción, conserjería, despachos, salas de profesores y almacenes. El espacio incluye también zonas comunes con dos salas de ensayos, auditorio y sala de audiciones, con capacidad para unas 200 personas. Se encuentra entre las previsiones la ejecución de una segunda fase en el interior del complejo.
Piña también ha aludido al componente dinamizador, puesto que la instalación del edificio en la zona del barrio de El Pilar “representa un aliciente más para fomentar la actividad y la vida en este enclave y sus aledaños, pero también en todo nuestro Centro Histórico”.






