El Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha sido condenado a indemnizar con 183.000 euros a un menor que sufrió graves secuelas tras someterse a una colonoscopia en un hospital de Málaga, según una resolución judicial que aprecia responsabilidad patrimonial de la administración sanitaria.
El caso se remonta a una intervención médica en la que el menor sufrió complicaciones que derivaron en importantes lesiones y secuelas permanentes. Tras analizar la documentación clínica y los informes periciales aportados durante el procedimiento judicial, el órgano competente concluyó que existió una relación directa entre la actuación sanitaria y los daños sufridos por el paciente.
La familia inició una reclamación al considerar que la asistencia prestada durante el proceso no se ajustó a la práctica médica exigible. Tras años de trámites y análisis periciales, la resolución ha dado la razón a los demandantes, obligando al SAS a asumir una indemnización de 183.000 euros por los perjuicios ocasionados.
La sentencia pone de relieve la importancia de los protocolos de seguridad en procedimientos invasivos, especialmente cuando afectan a pacientes pediátricos, donde cualquier complicación puede generar consecuencias de larga duración y un notable impacto en la calidad de vida del afectado y su familia.
Este nuevo pronunciamiento judicial se suma a otros casos de responsabilidad sanitaria que han llegado a los tribunales en los últimos años y vuelve a situar el foco en la necesidad de garantizar una atención médica segura y ajustada a los estándares asistenciales establecidos.





