La Audiencia Provincial de Málaga ha condenado a doce años de prisión al acusado del crimen ocurrido en septiembre de 2023 en el barranco de Maro, en el municipio de Nerja. Según la información a la que han tenido acceso los compañeros de Diario Sur, el tribunal considera probado que el hombre acabó con la vida de su vecino tras una fuerte discusión en el entorno de las cuevas habitadas de la zona.
La sentencia, dictada el pasado 17 de marzo, llega tras el veredicto de culpabilidad emitido por un jurado popular el pasado mes de febrero. El fallo relata cómo el acusado asestó múltiples golpes en la cabeza, el tórax y las extremidades a la víctima utilizando una barra de hierro de unos 90 centímetros. Pese a la violencia del ataque, el tribunal ha calificado los hechos como homicidio doloso, descartando el asesinato con alevosía al no apreciar una premeditación clara o un ataque sorpresivo que impidiera totalmente la defensa.
Detalles de un suceso violento
Los hechos se produjeron el 8 de septiembre de 2023 en un contexto de fuertes desavenencias entre residentes del barranco de Maro. Tras una discusión en idioma alemán, el condenado salió de su cueva armado con la barra metálica. La autopsia posterior determinó que el fallecimiento fue causado por un traumatismo craneoencefálico severo con pérdida de masa encefálica, lesiones calificadas por los forenses como incompatibles con la vida.
Además del homicidio, la Audiencia Provincial le condena por un delito de lesiones, ya que también agredió a un segundo hombre que acompañaba a la víctima, al cual llegó a apuñalar en un brazo antes de que este lograra huir. El tribunal ha rechazado la versión de la defensa, que alegaba legítima defensa, al no quedar acreditado que las víctimas portaran armas.
Impacto en la comarca y contexto social
Este crimen generó un gran impacto en la Axarquía, no solo por la brutalidad de los hechos —el acusado llegó a fotografiar el cadáver y enviarlo por teléfono a una amiga—, sino por poner el foco sobre el asentamiento irregular en el barranco de Maro. Se trata del segundo crimen registrado en la zona en menos de un año, tras otro fallecimiento violento ocurrido en marzo de 2023.
El enclave, está siendo objeto desde principios de este año de un proceso de limpieza de parcelas, tras la decisión de la propiedad de no renovar los contratos de arrendamiento agrícolas en la vega de Maro.





