Casi un centenar de personas han perdido la vida tras una explosión de gas registrada este viernes en la mina Liushenyu, situada en la provincia china de Shanxi, en el centro del país. El accidente se produjo sobre las 19:29 hora local, cuando en el interior de la explotación trabajaban 247 personas.
Según los primeros datos oficiales, 201 mineros lograron ser evacuados con vida, mientras que decenas quedaron atrapados bajo tierra. El balance de víctimas fue aumentando con el paso de las horas, pasando de más de 50 fallecidos a 82, hasta situarse en al menos 90 muertos, según las últimas informaciones difundidas por medios locales. Además, varias personas continúan desaparecidas.
Las labores de rescate siguen en marcha, aunque por el momento se desconocen las causas exactas de la explosión. Paralelamente, las autoridades chinas han puesto bajo control policial a un responsable de la empresa propietaria de la mina, en lo que apunta al inicio de una investigación para depurar posibles responsabilidades por el siniestro.





