La bailaora y coreógrafa de Torre del Mar Rocío Molina se convierte en la gran protagonista de la cuarta edición de los galardones de la Academia de las Artes Escénicas de España celebrada en los Teatros del Canal de Madrid.
La cuarta edición de los Premios Talía ha consagrado a la bailaora Rocío Molina como una de las figuras imprescindibles de la escena actual. Su espectáculo, titulado Calentamiento, se ha alzado con tres de los reconocimientos más importantes de la noche, logrando un triplete histórico en las categorías de Mejor Espectáculo de Danza, Mejor Coreografía y Mejor Intérprete Femenina de Danza.
La creadora axárquica no pudo ocultar su emoción, aunque protagonizó una de las anécdotas de la gala al poder agradecer únicamente el primero de los premios sobre el escenario, ya que los otros dos coincidieron con sus compromisos atendiendo a los medios de comunicación en el exterior del auditorio. Este éxito reafirma el lenguaje único de Molina, cuya capacidad innovadora sigue rompiendo moldes en el mundo del flamenco y la danza contemporánea.
Un palmarés compartido con el éxito de Los Miserables
Junto a la exhibición de Rocío Molina, el otro gran triunfador de la velada fue el musical Los Miserables, que hizo pleno al llevarse los cuatro premios a los que optaba, incluyendo Mejor Espectáculo de Teatro Musical y galardones para sus protagonistas, Adrián Salzedo y Teresa Ferrer. En el apartado de texto, Esencia fue nombrado Mejor Espectáculo de Teatro, mientras que la dirección recayó en Juan Carlos Rubio por Música para Hitler.
La gala, presentada por el mago Jorge Blass y la actriz Carmen Conesa, estuvo marcada por un fuerte tono reivindicativo. Desde el alegato inicial de Conesa contra la tiranía y la sumisión, hasta las constantes menciones a la paz en Palestina por parte de artistas como Andrés Lima o Juanjo Llorens, la ceremonia sirvió como altavoz social. También hubo espacio para el recuerdo a Valencia, con la escenógrafa Blanca Añón solicitando apoyo para la producción cultural tras las consecuencias de la DANA.
María Galiana y el honor de una trayectoria eterna
El momento de mayor carga emocional se vivió con la entrega del Premio Talía de Honor a María Galiana. La veterana actriz sevillana, recibida con una ovación en pie por todo el auditorio, reivindicó su amor por el oficio citando a Albert Camus y asegurando que seguirá disfrutando de la profesión el tiempo que le quede de vida.
La presidenta de la Academia, Magüi Mira, aprovechó su intervención para destacar que la cultura es la base de la democracia y el diálogo, instando al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y a las autoridades presentes a mantener un apoyo firme a las artes escénicas. Entre los premiados también destacaron Nathalie Poza como Mejor Actriz de Teatro y la soprano Ruth Iniesta, quien sumó su segundo Talía por su papel en La Traviata





