El Ayuntamiento de Alfarnate ha recordado este domingo, a través de un comunicado difundido en sus redes sociales, que está terminantemente prohibido el uso de armas de fuego dentro del casco urbano del municipio. El aviso afecta a escopetas, rifles, carabinas y cualquier otra arma similar, y tiene como objetivo reforzar la seguridad de vecinos, viviendas y bienes públicos, publica nuestro compañero Eugenio Cabezas en Diario Sur.
Bajo el lema ‘Prohibido el uso de armas en el casco urbano’, el Consistorio recuerda que incumplir esta normativa puede conllevar sanciones administrativas, además de poner en riesgo la integridad de las personas y provocar daños materiales.
El alcalde de Alfarnate, Juan Jesús Gallardo, ha explicado que el comunicado tiene un carácter preventivo y que no responde a ningún incidente grave reciente. Según ha señalado, la intención es recordar unas normas básicas de convivencia y evitar conductas peligrosas dentro del núcleo urbano.
«No es nada grave, es por prevenir», ha indicado el regidor, quien ha precisado que el objetivo es evitar que algunas personas puedan circular o hacer uso de las conocidas como «escopetillas» dentro del casco urbano.
No obstante, el propio alcalde ha querido matizar posteriormente, a través de un mensaje publicado en los comentarios de las redes sociales municipales, que el aviso no debe tomarse a broma. En esa aclaración revela que hace unos días el colegio de Alfarnate comunicó la aparición de dos impactos en sendas ventanas, que finalmente se confirmó que habían sido provocados por disparos de plomos.
A este episodio se sumó, según el alcalde, la aparición durante el sábado de otros dos impactos similares en una vivienda del municipio, unos hechos cuya autoría y circunstancias se desconocen.
Gallardo ha explicado que no se sabe si estos disparos responden a una conducta irresponsable, al uso de una escopeta de plomos o a un disparo fortuito, aunque ha insistido en que lo verdaderamente importante es que los proyectiles alcanzaron cristales de un edificio escolar y de una vivienda, pudiendo haber impactado sobre alguna persona.
Por ello, ha realizado un llamamiento a la responsabilidad individual y al sentido común, recordando que la seguridad de los vecinos debe situarse siempre por encima de cualquier otra consideración.
Llamamiento a la responsabilidad y al cumplimiento de la ley
La advertencia municipal se dirige tanto a los residentes como a quienes visitan el municipio. Aunque Alfarnate mantiene una estrecha relación con el medio rural y la actividad cinegética, el Ayuntamiento recuerda que el uso de armas únicamente puede realizarse en los lugares autorizados y respetando las distancias de seguridad establecidas por la legislación vigente, nunca dentro del núcleo urbano.
En este sentido, Víctor Villalobos, guarda rural de caza, director de Seguridad y presidente de la Asociación Hermandad Española de Guardas Rurales, ha mostrado públicamente su apoyo a la preocupación expresada por el alcalde y ha pedido que los hechos sean investigados para esclarecer lo ocurrido.
Villalobos ha señalado que, si finalmente se demuestra que alguna persona ha actuado de forma irresponsable, deberá asumir las consecuencias previstas por la ley.
Al mismo tiempo, ha querido desvincular estos hechos del colectivo cinegético, recordando que los cazadores legales están sometidos a estrictos controles administrativos, entre ellos la licencia de armas, la supervisión de la Guardia Civil, los reconocimientos psicotécnicos y la ausencia de antecedentes.
Asimismo, ha insistido en que disparar dentro de un núcleo urbano está terminantemente prohibido y que, en caso de haberse producido estos disparos, la responsabilidad recaería exclusivamente sobre quien los realizó, sin que ello represente al conjunto de los cazadores.
El Ayuntamiento aclara que no señala a ningún colectivo
Tras la repercusión del comunicado, el Ayuntamiento de Alfarnate ha querido aclarar que en ningún momento ha pretendido responsabilizar a los cazadores ni a ningún otro colectivo profesional.
El Consistorio subraya que el mensaje se limita a recordar una prohibición que afecta a cualquier persona, independientemente de que disponga o no de licencia de armas o de cuál sea su actividad.
También recuerda que disponer de autorización para portar armas no implica necesariamente pertenecer al colectivo cinegético, por lo que considera incorrecto establecer una relación directa entre los impactos detectados y los cazadores.
Un recordatorio para evitar riesgos
El bando municipal insiste en que disparar o manipular armas dentro de zonas habitadas puede ocasionar daños en viviendas, vehículos, animales, mobiliario urbano y otros bienes públicos o privados, además de poner en peligro la integridad física de las personas.
Con este recordatorio, el Ayuntamiento pretende reforzar la prevención y evitar que se produzcan situaciones que puedan derivar en accidentes o daños personales.
El mensaje concluye con un llamamiento directo a la colaboración ciudadana:
«Por la seguridad de todos, respete esta prohibición».





