Un resbalón ocasionó la tragedia de la piscina de Mijas, ya que ninguno de los tres fallecidos sabían nadar

Al intentar salvarla, murieron su padre y su hermano, de 16 años, en la parte más profunda de la piscina  de dos metros. Ninguno de ellos sabía nadar.

Comfort Diya,  de nueve años, murió en la piscina de Mijas, después de sufrir un resbalón. Junto a ella, también fallecieron su padre y su hermano, cuando intentaban salvarla. La pequeña se encontraba de vacaciones junto a sus padres -Gabriel y Olubunmi- y sus dos hermanos -Praise y Favour, según EL ESPAÑOL.

La familia había viajado desde Charlton, al sureste de Londres, el pasado día 21 de diciembre y se alojaron en el complejo hotelero Club La Costa World en Mijas (Málaga). El día 24, al mediodía, la niña se encontraba junto a su hermana Favour en la piscina cuando, al parecer, se resbaló y se precipitó hacia la parte más profunda -unos dos metros-. Según el testimonio de la adolescente, su hermana pequeña comenzó a ahogarse sin que ella pudiera hacer nada para socorrerla. Dio la voz de alarma. Los gritos atrajeron a su hermano, quien no dudó en tirarse a la piscina para salvar la vida de Comfort.



Cuando llegó a la zona más profunda donde se había hundido Comfort, Praise empezó a tener problemas para mantenerse a flote. Gabriel -que medía poco más de 1,90 m- también acudió ante la llamada de auxilio de su hija y tampoco dudó en meterse al agua para salvar a la pequeña Comfort. La madre, Olubunmi, no pudo observar la escena ya que llegó segundos después -se encontraba en el apartamento que habían alquilado-. En ese momento, Gabriel y sus dos hijos ya habían perdido la vida. Tras el accidente, Favour reveló a la Guardia Civil que ella y su hermana sí habían recibido algunas clases de natación en su país, pero siempre en zonas donde hicieran pie. Además, ni el padre ni tampoco el hermano sabían nadar.

El testimonio de la hija mayor de los Diya fue clave para esclarecer cómo sucedieron los hechos. En un primer momento, se apuntó a que los tres familiares podían haber fallecido debido a una fallo de succión de la depuradora de la piscina. No obstante, como apunta Diario Sur, el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil realizó una primera inspección técnica de la piscina, donde apreciaron un «leve» efecto de succión hacia el sumidero del fondo. Pero no tan fuerte para arrastrar los cuerpos hasta la parte más baja. Además, la persona que rescató los cuerpos, con conocimientos sobre el mundo acuático, afirmó que le había costado gran esfuerzo poder sacar los cadáveres hasta la superficie

La autopsia que se le practicó a los tres cuerpos arrojó un poco más de luz. Gabriel y sus dos hijos habían muerto por ahogamiento. Los médicos forenses tomaron diversas muestras y se descartó la intoxicación así como haber sufrido alguna herida externa. Aun así, lo cierto es que no resultaría tan raro que las muertes se hubieran producido debido a la fuerte succión de la piscina.

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