Un joven ebrio se estrella en Málaga con el coche que le quitó a un amigo

La menor de 15 años que le acompañaba resultó herida.

Un joven de 21 años ha sido detenido por la Policía Local de Málaga por presuntamente hurtar el uso de vehículo con el que posteriormente tuvo un accidente en el que una menor de 15 años que le acompañaba resultó herida. Según informa La Opinión de Málaga, también se le atribuye un delito contra la seguridad vial por conducirlo bajo los efectos de bebidas alcohólicas y fue denunciado por conducir sin tener el permiso de la clase B, no haber realizado el curso de sensibilización tras la suspensión temporal por resolución judicial inferior a dos años, y por dar positivo en THC en la prueba de detección de presencia de drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas mediante el procedimiento de test indiciario salival.



Los hechos tuvieron lugar a lo largo de la madrugada y la mañana del sábado 10 de octubre. Al parecer, dos chicas menores, una de 15 y otra de 17 años, estaban pasando la noche con una familiar de la última, una joven de 29 años, esperando que esta se quedase dormida para abandonar el domicilio sin su consentimiento y verse con el chico, con el que al parecer tenían amistad y se habían citado a las 4:00 horas de la madrugada. El joven acudió al lugar acompañado por otro joven de 24 años, propietario y conductor del coche implicado en el accidente.

Según manifestaron, aparcaron el turismo en la calle Rojas para pasar la noche en un parque del barrio de las Flores, donde estuvieron consumiendo bebidas alcohólicas y, al menos en el caso del individuo que sería posteriormente detenido, consumiendo sustancias estupefacientes. Sobre las 07:00 horas de la mañana, el joven le pidió las llaves del coche a su amigo con la excusa de coger una chaqueta, siendo acompañado por la menor de 15 años, pero aprovechó para dar un paseo sin el consentimiento de su propietario y a pesar de que a su acompañante no le pareció buena idea por el estado de embriaguez que presentaba.

Tras comprobar que tardaban mucho, el dueño fue a buscarlos vio que su vehículo no se encontraba en el lugar. Cuando llamó por teléfono a su amigo, este le hizo saber que habían tenido un accidente de tráfico y le llegó a pedir que dijera a la policía que había sido otra persona la que había sustraído el coche. Según la hipótesis policial, tras hacerse con los mandos del vehículo, el chico comenzó a conducir de modo agresivo, estando a punto de provocar varios accidentes hasta que finalmente se estrelló en la plaza de la Victoria.

La Policía Local de Málaga se desplazó hasta el lugar del siniestro y comprobando que no había nadie en el coche, cuyos airbags habían saltado y había restos de sangre. En su salida de vía, el vehículo había provocado daños en la base de un árbol, en una señal vertical indicadora de dirección, el pedestal de una estatua de pequeñas dimensiones y unos dos metros de zona ajardinada.

Los policías localizaron la documentación del vehículo y comprobaron la propiedad del mismo. En una primera inspección ocular pudieron ver que en el interior había botellas de bebidas alcohólicas, refrescos, hielo y vasos. Tras varias indagaciones, el conductor fue localizado en el Puente del Mediterráneo, observando que sólo presentaba una leve magulladura en la frente. Fue detenido y trasladado a dependencias del Grupo de Investigación de Accidentes y Atestados (GIAA) de la Policía Local de Málaga, donde se le practicó la prueba de alcoholemia en la que arrojó un resultado positivo de 0,50 y 0,42 mg/l de alcohol en aire espirado en primera y segunda prueba a pesar de que se le realizó dos horas después. Al aplicarle el factor de Widmark, se comprobó que en el momento del accidente debía tener una tasa de alcoholemia mínima de 0,61 y 0,54 mg/l de alcohol, a lo que se sumaba las pruebas indiciarias recogidas en el acta de síntomas externos.

En cuanto a la menor de 15 años, fue localizada en el domicilio en el que debía haber pasado la noche, para lo que contaba con el consentimiento de sus padres. Fue trasladada a un centro médico para ser asistida de las lesiones que presentaba, ya que se dolía del pecho y presentaba erosiones en las manos y en la cara como consecuencia de la rotura de cristales. Una vez dada de alta, fue entregada a su madre. Por su parte el coche fue trasladado por grúa a un depósito de vehículos de la aseguradora donde quedó a disposición de su propietario.

Finalmente, el detenido fue traslado a dependencias policiales para, posteriormente, ser puesto a disposición judicial.

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